cuales son las grasas buenas  yummy ceto

 

Grasas saludables, ¡sí!

Empezamos por desmitificar una de las creencias que más ha perdurado a lo largo del tiempo en la idea de la pirámide nutricional, no, la grasa no engorda, al menos, las grasas saludables.

Os dejamos un artículo reciente de la revista Times que desmitifica y explica el porqué de que las grasas no engordan, y de sobre porqué nos hemos estado equivocando en su contra. 

“Ending the war on fat” https://time.com/2863227/ending-the-war-on-fat/

Además, Times, corrige en 2014 con una foto de portada que os mostramos para que veáis que no, que no os engañamos, podemos comer mantequilla y seguir sanos!


Bodegón de grasas buenas: aguacate, mantequilla ecológica, nueces, almendras, semillas de lino, aceite de coco, aceite de MTC y aceite de oliva virgen extra.

Bodegón de grasas buenas: aguacate, mantequilla ecológica, nueces, almendras, semillas de lino, aceite de coco, aceite de MTC y aceite de oliva virgen extra.

Para entender un poco el mito de que las grasas son malas, hay que hacer un retroceso en el tiempo y entender de dónde nace este concepto, y por qué. Es en el año 1977 en el que el comité del Senado dirigido de EEUU publicó un artículo que se titulaba así "Metas dietéticas para los Estados Unidos”. Nace aquí la dieta de la famosa pirámide nutricional que recomienda comer menos carne roja, huevos y lácteos con alto contenido de grasa y reemplazarlos con más calorías de frutas, verduras y especialmente carbohidratos.

En 1980 esa sabia pirámide se instaura y grandes empresas de agricultura de los Estados Unidos (USDA) emitieron sus primeras pautas dietéticas. Una de las principales directivas fue evitar el colesterol y las grasas de todo tipo con el fin de reducir el riesgo de infarto de miocardio que se pensaba que la culpa era de la grasa.

La industria alimentaria, y los hábitos alimenticios se pusieron en marcha. Los estantes del supermercado se llenaron de yogures "lowfat", cenas precocinadas de microondas bajas en grasa galletas, salsas, cereales... Los huevos fueron reemplazados en el desayuno por cereales o batidos, y la leche entera casi desapareció por completo. Casi cuatro décadas después, los resultados demuestran que la pirámide, tal cual la conocemos hoy en día, ha sido un experimento fracasado. La gente ya no consume grasa, pero la mayor parte de las personas están más enfermas que nunca. La prevalencia de diabetes tipo 2 ha aumentado un 166% entre 1980 y 2012. Casi 1 de cada 10 adultos tiene diabetes, lo que le cuesta al sistema de salud 245 mil millones al año, y se estima que 86 millones de personas son prediabéticas. Las muertes por enfermedades del corazón han disminuido, un hecho que muchos expertos atribuyen a una mejor atención de emergencia, menos tabaquismo y el uso generalizado de medicamentos para controlar el colesterol como las estatinas, pero la enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de muerte en occidente.

Pero porqué se pensó que la culpa de las enfermedades cardiovasculares era de la grasa?

Aquí entra el gran amigo colesterol. El fundamento de que la grasa es mala, proviene de que como la grasa saturada aumenta los niveles sanguíneos de colesterol “malo” LDL, y que las personas con colesterol LDL alto son más propensas a desarrollar enfermedades del corazón, la conclusión es que la grasa saturada aumenta el riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca.

Con esta idea, los científicos y políticos supusieron que todo el colesterol LDL es el mismo, y que todo es malo. Lo que no es exactamente así. No todas las las frutas son iguales, verdad? Lo importante es saber de dónde proviene esa grasa, como no todas son iguales, no todas afectan de la misma manera.

Hay un factor que debemos aclarar, el colesterol LDL, como proteína en si, no es tan mala como dicen. Tiene funciones que son vitales para el organismo, como llevar el colesterol al resto del organismo, entre ellos el cerebro. El problema de que se convierta en el malo de la película, el LDL, es la oxidación por radicales libres de ésta proteína. A través de un proceso que se denomina glicosidación.

Qué es la glicosidación?

Es un proceso por el cual las moléculas del organismo por efecto de los radicales libres se hacen pegajosas y empiezan a unirse a otras moléculas que pueden ser proteínas, grasas o diferentes estructuras del organismo alterando su función.

Esto inicia un círculo vicioso dado que la la glicosidación favorece en si misma, mayor generación de radicales libres. Este fenómeno, se produce por el exceso de carbohidratos y azúcares, que fomentan y aceleran la glicosidación de las moléculas, si reducimos carbohidratos, reducimos glicosidación.

Os invitamos a que escuchéis a la doctora Belaustegui explicando este concepto en un video que os compartimos, donde aclara las diferencias entre colesterol LDL y HDL. https://www.youtube.com/watch?v=EnZNc-6QrjQ&t=23s

Cómo cambiar la percepción DE QUE LAS GRASAS SON MALAS?

La idea de la grasa es mala, está profundamente arraigada en nuestra cultura, con su relación de amor y odio y la obsesión por el sobrepeso “si comes grasa, engordarás”. Esto ha provocado la creación masiva de productos ultraprocesados, y ha creado negocio sustituyendo la grasa por azúcares. Hace tiempo que sabemos que las grasas que se encuentran en las aceitunas o en el pescado como el salmón, son en realidad grasas buenas que además nos protegen contra las enfermedades del corazón. Entonces, ¿cómo cambiamos esta percepción? conociendo cuales son las grasas malas que debemos evitar, y cuáles podemos abrazar sin miedo.

las grasas a evitar, Grasas malas

Aceites monoinsaturados como:

  • Aceite de maiz

  • Aceite de girasol

  • Aceite de soja

  • Quesos procesados

  • Embutidos procesados

  • Margarina

GRASAS BUENAS

  • Aceitunas

  • Aceite de Oliva Virgen Extra

  • Aceite de aguacate

  • Aguacates

  • Frutos secos

  • Semillas de lino

  • Pescado azul (salmón)

  • Huevos ecológicos

  • Mantequilla o ghee ecológica

  • Aceite de coco

  • Aceite MCT C8

  • Algas

  • Aceite de pescado

Funciones de las grasas BUENAS:

Los principales beneficios de las grasas buenas son:

  • Principal fuente de energía porque proporciona 9 kcal por cada gramo de grasa ingerido.

  • Reserva energética en el organismo.

  • Aumentan el HDL (colesterol bueno). El HDL elimina el exceso del malo y además ralentiza su crecimiento.

  • Protege y da consistencia a algunos órganos del cuerpo.

  • Forma parte de la estructura de membranas celulares.

  • Regulador de hormonas, testosterona y hormonas sexuales.

  • Fortalecen el sistema inmune y reducen inflamación.

  • Equilibran los niveles de insulina en sangre y controlan la saciedad.

  • Absorbe y moviliza las vitaminas A, D, E y K que, al ser solubles sólo en grasas y no en agua, necesitan ser transportadas por moléculas de grasa a través del torrente sanguíneo.

  • Dota de palatabilidad a los alimentos haciéndolos más sabrosos y apetecibles. Esta propiedad es una de las que se busca tecnológicamente cuando se añade grasa a los alimentos procesados o fabricados.


  

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